LIMPIA EN LA POLICIA DE ROSARITO
Por Oscar Lara
Playas de Rosarito.- El artero crimen contra el sub. Comandante de la Municipal, Tomás Cárdenas Villalobos, fue la gota que “derramó el vaso medio lleno”, de las sospechas entre los militares habilitados como agentes y los viejos policías, tildados de “corruptos” y “mañosos” por parte del Secretario de Seguridad Pública, el Capitán Primero Jorge Eduardo Montero Álvarez y a quien se le adjudica ser el autor intelectual de este perverso plan extremo para sanear a la corporación.
Para nadie era desconocidas las marcadas diferencias entre los Comandantes Fernando Ceja Martínez y José Ventura, contra el hoy extinto Cárdenas Villalobos quien traía el apoyo de un buen número de los viejos agentes.
Se trata de la segunda fase de todo un bien urdido plan para limpiar la corporación de los malos elementos sobre los que pesa la sombra de la sospecha, pero que no se encontraba la manera de separarse de los agentes incómodos.
La primera de ellas se dio con el traslado al Cuartel Militar de Tijuana de media docena de agentes bajo sospecha de tener ligas con el Crimen Organizado. Operativo donde no faltaron los golpes y las amenazas contra los mismos oficiales.
“Cárdenas era de nuestra línea, ahora esta claro que no tenemos esperanzas de que recibiremos al menos un trato apegado a Derecho donde se nos respeten nuestras garantías laborales e incluso nuestros Derechos Humanos”, comentó uno de los agentes temerosos.
Otros mas recuerdan las baladronadas del Capitán Montero Álvarez, a alguno de sus opositores “Háganle como quieran, pero recuerden que mis opositores desaparecen o luego aparecen por hay encobijados”, afirman algunos fue la amenaza directa del Secretario.
La cacería de los malos agentes no termina y los métodos son burdos e ilegales a todas luces, como fue la reciente detención y traslado del ex agente de apellido Zoki al Cuartel Militar con todo y capuchas cuando tripulaba un taxi en la ciudad.
Otros mas aseguran haber recibido severas amenazas de que terminarán sus días como el mismo Cárdenas Villalobos, lo que alimenta una especie de psicosis colectiva entre varios policías de quienes varios de ellos aseguran no estar dispuestos a presentarle en “charola de plata” su renuncia al Secretario Montero.
Ante todo este macabro plan, se multiplican las historias tenebrosas en donde incluso se habla del traslado de cuerpos hacia la vecina ciudad de Tijuana, al existir una consigna de que todos los cuerpos deberán ser llevados hasta los linderos de la vecina ciudad. Esa es la consigna, que ni un solo crimen de alto impacto se perpetre en Rosarito y, de ocurrir así, que los “trastes rotos” se tiren en la coqueta y pecaminosa ciudad de al lado.
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