Por Jaime Flores Martínez
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TIJUANA B.C.-Aplastado contra la pared luego de una terrible descobijada, el alcalde de Tijuana Carlos Bustamante Anchondo no tuvo empacho en recurrir a la insolencia: “que digan lo que quieran” respondió orondo a quienes señalaron que el famoso refinanciamiento había duplicado la deuda.
Flanqueado por algunos de sus incondicionales, entre ellos el secretario de Planeación y Finanzas Rufo Ibarra Batista, el alcalde Bustamante mostro el miércoles la cara que desea; en lugar de mostrar un perfil sereno y conciliador, se limito a decir que el refinanciamiento de la deuda fue responsable y de allí no lo sacaron.
Lo que ignora el alcalde es el inminente riesgo de enfrentar un juicio político por estrangular económicamente a Tijuana. Aquellos que cuentan con la documentación oficial ya elaboran una petición formal a los legisladores para que destituyan e inhabiliten a Bustamante. El martes pasado, El Mexicano probó que los habitantes de esta ciudad deben pagar 6 mil 167 millones de pesos antes de concluir el año 2031. Aunque el alcalde lo niegue públicamente, decidió aumentar la deuda sin algún beneficio para los ciudadanos. El panista Jorge Ramos pidió prestados Mil 717 millones de pesos para colocar concreto en muchas avenidas de Tijuana.
Los habitantes de la ciudad tienen la oportunidad de transitar por las vialidades y eso –como quiera verse—es en beneficio de la ciudad. Sin embargo, el señor Bustamante acepto duplicar la deuda solamente para que su gobierno pagara lo menos posible. Ya se informo que quienes gobiernen Tijuana del 2020 al 2031 deberán pagar sumas millonarias gracias al acuerdo que logro Bustamante.
En su manifiesta estrechez empresarial no vio (o no quiso ver) el terrible riesgo de reestructurar la deuda a una tasa de interés variable. Si bien la deuda que dejó Ramos fue firmada a una tasa de 10.8 por ciento, al menos era una tasa fija. La mañana del miércoles, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial Mario Escobedo Carignan mostro su desconcierto durante una entrevista radiofónica. El periodista le pregunto si él hubiese reestructurado la deuda como lo acaba de hacer Bustamante.
Después de un ligero patinón, Mario Escobedo dijo que el gobierno municipal había adquirido un seguro que garantizaría que el adeudo no creciera demasiado, si la tasa de interés se dispara. Nadie ha probado que se compro el seguro y si lo hicieron ¿Cuánto costo? Un radioescucha llamo al entrevistador para preguntarle ¿Por qué Escobedo ahora defendía a Bustamante si apenas el año pasado le había demostrado su odio? Ambos se lanzaron gestos de odio. ¿No está ahora demasiado arrastrado?
Cicuta no pretende pecar de catastrofista, aunque si vislumbra que la crisis financiera mundial provocará en breve un cisma económico que mandará las tasas de interés a niveles inimaginables. Los expertos en economía estiman que añadir solamente un punto porcentual en la tasa de interés, incrementaría la deuda de Tijuana en una tercera parte. ¡Imaginemos que pasaría si las tasas de interés aumentaran 3 puntos!.
Si gracias a Bustamante ahora Tijuana deberá pagar 6 mil millones 167 mil pesos, ¿seriamos capaces de calcular el monto si las tasas de interés se dispararan 5 puntos? ¡la deuda seria impagable!
Ah, vale subrayar que la insolencia mostrada por Bustamante el miércoles, incluyó tratar a los periodistas como un ejercito de retrasados mentales. Para el alcalde y su clan, nadie es capaz de entender los complicados temas económicos. Nadie, excepto ellos. Sin embargo, el sentido común de los ciudadanos deja saber que esos 23 millones de pesos que el gobierno de Tijuana pagará a la empresa Protego por reestructurar la deuda, es un monto que no puede discutirse, como tampoco los 10 millones de pesos que liquidará a los bancos por concepto de apertura de crédito.
Quienes ahora presumen de expertos en las finanzas, fueron capaces de declarar en quiebra a la empresa Matrix y solicitar apoyos millonarios del tristemente célebre Fobaproa
El escribiente está en capacidad de informar que a raíz de la información publicada por El Mexicano el pasado lunes, los legisladores estatales recibirán al menos tres denuncias de juicio político contra el alcalde Bustamante. Las peticiones son por colocarle una soga al cuello a la ciudad que dice gobernar. El señor alcalde esta tan enfrascado en justificar su pifia, que no alcanza a ver que los diputados destituirán e inhabilitaran a la sindica Yolanda Enríquez, para mandarle un mensaje: el sigue.
Harto
Otro agobiado por los conflictos en su municipio es el alcalde de Rosarito Javier Robles Aguirre. El famoso Tito está agobiado por tantos problemas y tantísimas necesidades. Por eso el viernes de la semana antepasada convoco al primer círculo de funcionarios, a quienes dijo estar cansado de remar contra la corriente. No hay dinero que alcance y todos los días hay mas necesidades.
Por eso hace tres semanas decidió fugarse un fin de semana a la parte sur de la península. La intención era despejarse ante tanta carga de trabajo. El Tito Robles aprovecho un regalo que le dio el presidente de Cotuco y viajo junto con otros tres funcionarios, claro, con sus respectivas parejas. Total, el secretario general de gobierno Catalino Zavala Márquez parece disfrutar tanto conflicto municipal. Por eso decidió aceptar el regalo y tomarse unos días de asueto.
Luego del mencionado relajamiento, Robles Aguirre ya piensa en dejar la alcaldía. No le hace que quede en manos de Catalino. Cierto que el suplente de Robles es José Inés Gómez, pero este hombre se desenvuelve en el ámbito empresarial. Robles está convencido que aunque lo supla Gómez, don Catalino gobernaría.
En esa reunión, el alcalde Robles confió que su intención es despachar como diputado federal donde las canonjías son muchas y el esfuerzo poco. Robles sabe que es mucho mas cómodo cobrar un jugoso salario por solo parar el dedo. Por todo eso Catalino se frota las manos. Si Robles se ha dejado manejar, José Inés Robles se dejara manipular.
Comentarios: cicuta45@gmail.com
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