PorJaime Flores Martínez
Botellita
TIJUANA B.C.-Seducido por la belleza y la simpatía de su Coordinadora de Eventos Masivos, el alcalde de Tijuana Carlos Bustamante Anchondo decidió colocarla como su secretaria privada. La joven Alexis Samanta Zapien Machain comenzó una labor para ella desconocida; desde ese momento se dedicaría a “destapar botellitas de agua”.
Y es que la mayoría de las personas que conocen a esta jovencita, consideran que su capacidad va mas allá del lucimiento que busca el alcalde Bustamante. Samanta fue en el 2004 la ganadora del concurso de oratoria en la Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas y –hasta donde se sabe—proviene de una familia acomodada que reside desde hace dos décadas en la colonia Postal de Tijuana. La belleza física se combina con el talento. Por eso dicen que en su nuevo trabajo es un desperdicio.
Samanta salió a la luz a finales de junio, al conocerse que formo parte de la comitiva que en aquel momento acompañó al alcalde en su viaje a Francia para asistir a la Convención Aeroespacial. Los gastos excesivos fueron revelados puntualmente, aunque las notas periodísticas fueron desestimadas.
Quienes rodean al alcalde reconocen que la joven Samanta sirve para el lucimiento personal, pues la mayoría de quienes visitan al alcalde elogian la belleza de su asistente. Una de esas personas asegura que generalmente el alcalde responde con una sonrisa. ¿Verdad que tengo buen gusto?
Aquellos envidiosos critican que, últimamente, esta jovencita maneje un automóvil último modelo luego de jubilar un Mustang convertible que conducía al inicio de esta administración. También cuestionan que utilice bolsos de diseñador y sus compañeras observan que sus cosméticos son carísimos. Muy pocas conocen que Samanta no tiene necesidades económicas. Ignoran que “es niña rica”. Nadie podría usar artículos tan caros con un salario de 14 mil pesos al mes.
El asunto es que Samanta fue colocada como secretaria privada del alcalde para ofrecer una imagen impecable en la antesala de la Presidencia Municipal, aunque los detractores aseguran que su labor se limita únicamente a destaparle al alcalde las botellitas de agua. ¿Qué acaso el alcalde no puede destaparlas solo? ¡Claro que puede! (si acaso está sentado). Bustamante coloca la botellita entre sus piernas y la destapa con cierta facilidad. ¿Si acaso está de pie? Ah, bueno, entonces la situación es distinta. Allí entra Samanta.
Indigentes
Mucha discreción guardó el alcalde Carlos Bustamante Anchondo sobre el operativo de desalojo de aquellas personas que acampaban desde hace año y medio en el Parque Benito Juárez de Tijuana. La madrugada del martes, elementos de la Policía Municipal, integrantes del Cuerpo de Bomberos, además de policías ministeriales irrumpieron en las casas de campaña ubicadas frente a las instalaciones del Palacio Municipal.
Al filo de las 3 de la mañana del pasado martes, los policías interrumpieron el sueno de aquellas personas que habitaban las improvisadas casas. El sorpresivo desalojo se realizo sin incidentes, aunque algunos activistas pro-defensa del Parque aseguran que la policía hizo gala de violencia y denuncian robo de dinero en efectivo. La mayoría de la sociedad supone que no hubo exceso de fuerza, ni tampoco cree que los policías se robaron 12 mil pesos en efectivo como lo asegura Sabino Arellano.
Lo que muchos ignoran es que aquellos que encabezan la defensa de los arboles del Paruqe Benito Juárez de Tijuana no estaban en las casas de campaña instaladas frente al edificio municipal. Ninguno de los activistas visibles pernoctaba esa noche en esas carpas.
Para información de usted, “alguien” se dedico a brindar albergue a ciudadanos que no tenían donde pasar la noche, es decir, los defensores del Parque organizaron a un ejército de indigentes para guardar las apariencias. Y no se trata de cuestionar la valiente intención de los activistas de evitar la tala de un millar de arboles. Todos los ciudadanos debíamos oponernos a que la autoridad pretenda extirparle un pulmón a la ciudad de Tijuana para construir un negocio que resultara prospero.
La intención de Cicuta es descobijar la aparente entereza de un grupo de activistas que aprovecharon la coyuntura para guardar las apariencias: En lugar de mantenerse firmes en la defensa del parque, decidieron brindarle alojamiento a personas que no tiene casa, sin pensar que la autoridad se daría cuenta.
Cicuta charló con una mujer de la tercera edad que la noche del martes dormía en el campamento de los defensores del Parque. Esta señora confió que dos semanas atrás la habían desalojado de su humilde vivienda y que no tenia donde guarecerse. Alguien le dijo que acudiera al campamento que se encontraba instalado frente al Palacio Municipal, pues allí encontraría apoyo. Dice que esa tarde recibió una buena noticia: a partir de ese momento le permitieron que pernoctara en ese campamento.
Los principales activistas de este movimiento flaquearon en su intento de defender el Parque, pues ninguno de ellos se encontraba en ese campamento en el momento del desalojo. Los indigentes que fueron sorprendidos por la Policía no fueron capaces de protestar. Además, al trascender esta información, el aparente robo de dinero en efectivo se desploma.
Quienes encabezaron la protesta del jueves en el Palacio Municipal, califican de represor, agresivo y ratero al gobierno que encabeza Carlos Bustamante Anchondo. Nadie los acusaría de mentirosos en algunos otros casos, aunque esta es la excepción. Para su información, la autoridad tomo video de todos los ángulos del desalojo.
Comentarios: cicuta45@gmail.com
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